Tuesday, September 22, 2009

Mi Historiecita de Amor.

Hoy fue mi cuarto aniversario de casada. Tal vez amerite, para el público que me lo pidió (?), contar cómo me conocí con mi esposo. Están advertidos: es una historia larga y llena de cursilerías. Pero es lo que es. Amo a mi esposo y la vida que estamos creando juntos.

22 de Junio de 2001-- me metí a ICQ como de costumbre para charlar con alguien, matar el rato, practicar inglés, conocer gente. Muchos de mis contactos no estaban conectados en ese momento así que busqué nuevos contactos, en lo posible gente de mi misma religión, porque estaba cansada de insinuaciones y conversaciones groseras. Encontré al chico éste de más o menos mi edad y nos pusimos a charlar. Muy simpático.

Desde ese viernes a la noche en adelante seguimos charlando a menudo por ICQ y por MSN (fue él el que me introdujo a la magia del MSN, jajaja!); nos mandábamos mails, nos contábamos de nuestras vidas, de nuestros aconteceres cotidianos. Nos llevábamos bien. Él quería tener novia en su pueblo, yo no quería tener novio para nada; muchísimo menos irme de Argentina (de chica siempre había coqueteado con la idea de irme pero al crecer me di cuenta que Argentina tenía mucho para darme aunque tal vez no necesariamente en Trelew). Pasaron los meses, había onda, pero por la distancia no le dábamos cabida a ninguna posibilidad de tener un noviazgo como la gente (ambos habíamos conocido gente online previamente que nos había gustado, y nunca habíamos llegado a nada porque no era nuestro interés). Éramos amigos con onda (?), y nada más. En diciembre de 2001 se me ocurrió contarle que me gustaba; no esperaba nada de mi confesión más que sacarme de adentro lo que tenía y continuar con mi vida en Trelew. Pero... sorpresa! A los tres días (que fueron una tortura porque creí que lo había hecho enojar con mi confesión) me contestó y me dijo que sentía lo mismo por mí y que de ninguna manera pensaba que la cosa se acababa ahí. Me pareció una locura.

Navidad de 2001, lo llamé desde una cabina telefónica en mi barrio, con una tarjeta que no parecía andar en ningún lado--el problema no era la tarjeta sino que yo estaba marcando el número incorrecto. No había un alma en las calles, era alrededor del mediodía y hacía un calor sofocante. De carambola atendió el teléfono él, que estaba por irse a buscar a su bisabuela al hogar donde vivía. Yo nunca había hablado con un nativo en inglés. Pero no importó porque los dos estábamos un poco sin palabras: yo porque no sabía cómo hilar una frase en inglés y él por la sorpresa de escucharme por primera vez. Bueh, total que se copó tanto con la llamada, que a los tres días me llamó él, y la mamá puso un tipo de servicio para llamadas internacionales baratas para que pudiera continuar llamándome. Me daba vergüenza hablar en inglés en frente a mi familia... encima con un extraño. No era un extraño para mí, pero sí lo era para mi familia, qué iban a pensar!

Nos continuamos llamando, escribiendo, charlando por MSN, nos mandamos regalos de cumpleaños, él me mandó rosas para nuestro primer aniversario... éramos oficialmente novios a la distancia y mis papás parecían estar de acuerdo con eso.

Y pasaron los años, y se vino encima el 4 de Marzo de 2004. Y fue a Trelew a visitarme. Después de tantos años "juntos" yo quería formalizar la relación. No tanto como comprometernos, pero sí hablar de un futuro concreto juntos, planear un poco, poner fechas, etcétera. Por algún motivo que no logro entender, él fue a Trelew "para ver qué onda." Creo que fue que le dio un poco de miedo que las cosas fallaran a último momento. Pero fue muy gracioso, todos sus compañeros de trabajo habían apostado a sus espaldas que iba a volver a EEUU comprometido conmigo, si no casado. Bueno, a pesar de esa discrepancia en nuestras intenciones, pasaron las semanas y cada vez la respuesta a nuestras dudas era más obvia: queríamos casarnos. Sentíamos que nos habíamos conocido desde siempre. Elegimos un par de anillitos de oro, el mío con una flor hecha de siete diamantecitos, que no creía que fuera a comprar. Pero cuando salíamos de la joyería le hizo una seña al joyero que lo reservara. Yo sabía que no tenía plata para comprarlo así que no le di bolilla... pero llamó al papá para que le girara plata, le dijo que se quería comprometer conmigo, que cuando me vio en el aeropuerto entre la gente, en ese momento supo que yo iba a ser su esposa. Una mañana, el 16 de Marzo, me sorprendió con el anillo en la glorieta de la plaza de Trelew, que es hermosa. A mi mamá se le desfiguró el rostro; mi papá me dijo que era una locura, aún cuando el día antes le había dicho a mi esposo que aprobaba que nos comprometiéramos, que era nuestra decisión. Y ahí estaba yo, con 23 años, tomando la decisión de mi vida, oponiéndome a mis padres a quienes les debía y les debo tanto como persona. Fueron un par de días agridulces para nosotros, pero en los días que siguieron se apaciguaron las aguas; mi chico es simpático y bueno, cómo no lo iban a querer!?

Pero... a la semana siguiente él se tenía que volver a casa. Extendió los pasajes unos días más; más de eso no podía. La separación fue horrible. Fue lo más triste que me tocó vivir hasta ahora. Saber que este hombre iba a ser mi esposo, la persona que había elegido para compartir el resto de mi vida y de mi eternidad, pero que íbamos a tener que estar separados quién sabe por cuánto tiempo. Por suerte mis papás fueron muy comprensivos y me consolaron mucho en los momentos en que más necesité un abrazo. Sobre todo mi mamá. Qué habría hecho sin ella tantos días en que la soledad me dolía en el cuerpo! Recordarlo me hace llorar. Es algo que no le deseo a nadie.

Su idea era volver a los pocos meses, en el 2004 y casarnos. Pero todo lo que hacía para ahorrar plata le fallaba. Negocios; lo dieron de baja en su trabajo; no conseguía trabajo... todo mal. Y en Febrero del 2005, cuando no daba más de la tristeza, esperándolo y no sabiendo cuándo volvería a verlo, o si volvería a verlo algún día, pensando que lo mejor iba a ser cortar el compromiso, me llamó por teléfono un Domingo y me dijo "charlemos por MSN el 14 de Febrero." Nos hablamos. Y me mostró por la videocámara que tenía su pasaje para ir a Trelew. No lo podía creer. Lloré de la alegría. Por fin iba a volver! Lo gracioso fue que volvió el 17 de Febrero, el cumpleaños de mi papá, que me sermoneó hasta el cansancio (mi cansancio) antes de que nos reencontráramos. Los meses que siguieron no fueron fáciles, porque él tenía que convencer a mis papás que iba a ser un buen esposo para "la nena" (la única mujer, la más chica de los tres hijos, la última que quedaba viviendo con ellos). Mi papá nos llenaba de mensajes de sabiduría, consejos, ilustraciones (sí sí, mi papá es muy gráfico; una de las ilustraciones todavía la guardamos, es graciosa pero nos produce ternura... después de todo estaba tratando de asegurarse que la nena iba a quedar en buenas manos).

Y total que lo logró; logró convencer a mi papá que yo iba a quedar en buenas manos. Y logró convencerme a mí de que aunque casarme con él implicara venirme a EEUU, no me iba a arrepentir. Nos casamos por civil en Trelew, por iglesia en Buenos Aires el 22 de Setiembre de 2005; vinieron mis suegros para el casamiento en el templo. Tuvimos una mini luna de miel en Montevideo porque nací ahí y necesitaba hacerme el pasaporte para comenzar el trámite de la visa y blah blah. No sabíamos muy bien cuán pronto nos vendríamos a EEUU. Yo quería recibirme en Argentina antes de venirme, pero al final cuando me di cuenta que mi título no valía nada (iba a ser Profesora de EGB y Polimodal de Letras), nos vinimos antes, el 31 de Diciembre de ese mismo año. Y año nuevo, vida nueva, y pum, a los dos meses me quedé embarazada de la guandercita, que no la esperábamos tan pronto, pero que sabemos que sin ella estos cuatros años no habrían sido iguales.

Y acá estamos: Cuatro años. No son nada. Nos queda una eternidad juntos. Por supuesto que hay roces--en qué matrimonio no los hay? Sin embargo las cosas buenas de mi buen esposo y de nuestra familita que esperemos se agrande pronto sobrepasan las eventualidades cotidianas. Y no me arrepentí un día de este paso enorme que di al casarme con él, con su cultura, mudarme a su país... Es un hombre cariñoso, trabajador, excelente padre, buen compañero, me deja vivir, me respeta, me admira como yo a él, me ayuda a alcanzar mis metas y a realizarme como individuo; y como dijo alguien una vez, me deja abrir mis alas y volar.

To be continued...

16 guánder pípol séid...:

eMe said...

Guánder: Es el mejor post que leí hasta el momento, en tu blog y entre todos los otros blog que suelo visitar. Es el post que me ha hecho emocionar hasta hacerme un nudo en la garganta. Es la historia de amor más hermosa que jamás leí... no existe libro romántico que pueda relatar una historia similar a esta, porque esto es amor POSTA!
Las última palabas fueron geniales, y me adhiero totalmente... respeto y compañerismo son los ingredientes más importantes.

Otra cosa, ¿ibas a ser profesora de letras? GROSAAAA! Ahora, te admiro más.

Te mando un abrazo enorme. Y, a veces pasa, que seguimos tanto a alguien por estos medios cibernéticos que terminamos tomándole cariño. =)

Guander Guoman said...

Jajaja! Sobre lo último: decímelo a mí! :P

Gracias por siempre leer mis cositas por acá--yo también te leo (no siempre te comento, pero te leo).

La carrera de Letras la terminé en EEUU el año pasado. Me transfirieron muchas clases de Argentina; la verdad fui una privilegiada, porque a otros alumnos que transfieren créditos internacionales no les toman tantas materias (o ninguna) como a mí.

ViVy said...

no se hace che....
una esta cumpliendo años, tiene un dia de sorprendente cariño de parte de los nuevos compañeros, anda con "el asunto" y vos venis y contas esto....tanto esfuerzo todo el dia para no llorar para que?, para terminar medio moqueando ahora...
malditas hormonas que me hacen parecer mas humana y me hacen emocionar!
pst!

Guander Guoman said...

Yo lloro sin la divina intervención hormonal, imaginate cómo es cuando sí intervienen!

flo said...

Me pareció una historia muy dulce, qué bueno que seas tan felíz y tengo que admitir que me sacaste una sonrisita con el quasi final, digo "quasi" porque no hay nada terminado, te queda mucho más tiempo para disfrutar de esta familia. Felicidades!

Guander Guoman said...

Gracias!

ger said...

empalagosamente dulce, pero una historia feliz en fin!

qué suerte la de algunos!

Guander Guoman said...

No fue empalagoso. Puedo escribir historias empalagosas y ésta no es una de ellas.

Es un mal muy común de los hombres llamar "empalagosas" todas las historias de amor. Como llamar "gay" a cualquier hombre que lea una historia de amor y le guste. Por eso a los hombres les cuesta admitir que hay historias de amor que les gustan, sin verse en la obligación de agregarle un pero...

~nOe~ said...

loved it!
Beautiful story!!! :)

pela said...

Linda historia! solo puedo desearles que sigan ciendo felices1

Guander Guoman said...

Y dale que va! Séee! Seguiremos ciendo y siendo felices!

Martin said...

Guander mirá que conozco casos de gente que se conoce por internet y se casa pero esto fue too much! la primera vez que entro a tu blog, lo primero que leo que escribis, y me lloré la vida como un boludooo!!! jaja, pero que quede entre nos el secreto, hay gente que no entiende porqué existen cosas como estas que te emocionan hasta las lágrimas :)

Guander Guoman said...

Shhhhh... no te preocupes que del retablo no sale. What happens in el retablo stays in el retablo. (?)

Qué loco, che... nunca me hubiera imaginado que mi historiecita pudiera mover tantos piolines en la gente.

Alex said...

Me ha encantado tu historia.

Yo viví un romance en línea de cuatro años con una encantadora chica de Colombia. Pero meses después del cuarto año, cada quien por su parte pasó por episodios feos en nuestras casas, y bueno, al final ella no resistió más porque me deprimía mucho, y se fue.

En serio que es muy gratificante que hayas consolidado tu romance, además de que estéis decididos a soportar las inclemencias del tiempo.

Os mando una gran felicitación.

Por cierto, me ha gustado tu blog :P

Yo tambien suelo escribir mucho en el mío. -y es http://gex.blogsome.com- :P

Como sea, ¡bonita historia!. Un saludo :)

Guander Guoman said...

Guau! Menuda distancia entre España y Colombia, eh?

La verdad, cuando miro atrás y recuerdo lo duro que fue, no logro entender cómo lo hice. No es para cualquiera. No se lo recomiendo a nadie y cuando tengo amigos o conocidos en situaciones similares desconfío un poco de la situación. No de ellos, sino de las personas con quienes están relacionados. Mantener una relación a distancia (a una distancia loca como en estos casos) no es para cualquiera; hay que ser fuerte, hay que ser leal al otro, hay que ser honesto, confiar en el otro (ser celoso es una locura en casos así) y hay que amar genuinamente, porque no se puede pasar tiempo con la persona que querés.

Que pena que lo tuyo no haya funcionado :(

Alex said...

Lo sé :(

En serio, aguantamos mucho, pero luego ella cambió de parecer.

La gente decide ser y no ser.

Así que bueno, por ahora solo toca continuar con el camino.

Oh sí, y mucho gusto ^^