Wednesday, November 5, 2008

Caperucita.

Continuando con mi saga de poesía (a falta de inspiración propia), quise dedicarle una entrada a otro poeta, de esos poetas con todas las letras, que no sólo escribe canciones magníficas, sino que también las canta. El poeta de hoy: Ismael Serrano; su canción: Caperucita. Por qué la quise poner acá? Porque creo que está muy arraigado en muchas de nosotras ser caperucitas, de las de Serrano, no de las de los hermanos Grimm. Y el no serlo nos trauma, nos agobia, nos da la sensación de no realización como mujeres. Es triste. Porque es aún peor convertirnos en caperucitas con el primer lobo que nos crucemos sólo porque es nuestro deber.

Me dejo de cháchara. Lean con atención. Es hermosa...

Caperucita

Caperucita sólo tiene dieciséis 
primaveras sin flores, papá le dice: "Ven, 
Caperucita eres joven y tienes que aprender 
a ocuparte de la casa, que serás una mujer. 

Para que seas buena esposa 
y no envejezcas sola, 
en la cama y la cocina has de saber 
alegrar a tu marido y cuidar a cada hijo, 
que te atrapa tu destino, 
que has de ser madre y esposa."
Y la pobre Caperucita llora. 

"Quiero volar, lejos de aquí escapar. 
Dime, mi bien, quién me llorará 
si me dan alas y echo a volar. 
Quiero dormir, no quiero despertar, 
quiero ser la lluvia al otro lado del cristal, 
quizás alguien me espere en la oscuridad."

Una fría tarde Caperucita iba 
a casa de su abuela a llevarle comida, 
cuando se encontró con un lobo feroz. 
"Dime dónde vas niña, que te acompaño yo."

La muchacha se supo perdida, 
gritaba Caperucita 
mientras la devoraba el lobo. 
Bajo la falda del vestido 
estallaron los dormidos 
sueños que en la noche 
la mantenían viva. Pobre Caperucita... 

Una gris mañana Caperucita se casó, 
vestida de blanco, bella como una flor. 
Su marido, muy elegante, otro lobo feroz, 
y su padre orgulloso lloraba de emoción. 

Ahora cada noche el lobo la devora, 
clava sus dientes, y llora 
Caperucita mientras espera a que un aullido 
le diga que el dormido animal despertó. 
Después descansa tranquilo el malvado lobo feroz. 

La cara de Caperucita alumbra una sonrisa 
mientras mece una cuna. En ella está una niña, 
quizás futura oveja para un lobo feroz, 
a no ser que afortunada la rescate tu amor. 

Caperucita la arrulla contra el pecho 
y un murmullo lento, lleno 
de esperanza y vida, 
canta Caperucita.

"Quiero volar, lejos de aquí escapar. 
Dime, mi bien, quién me llorará 
si me dan alas y echo a volar. 
Quiero dormir, no quiero despertar, 
quiero ser la lluvia al otro lado del cristal, 
quizás alguien me espere en la oscuridad..."

2 guánder pípol séid...:

Mauritox_PunkRock said...

Que grande Ismael Serrano!!!

Muy buena poesia elegiste che, un abrazo grande!!!

Guánder Guóman! said...

Gracias!

La verdad... Serrano es groso! (jajaja! qué comentario profundo! quise decir algo mejor pero no me salió).

Es mi cantautor favorito, junto con Sabina.